Sigo poniendo ejemplos de formas de pensar y actuar que, aunque no logran que consigamos lo que queremos, son difíciles de cambiar. Formas de pensar y actuar que tienden a confirmar lo mal que nos sentimos.
En ocasiones nos encontramos ante un problema que notamos que, cuanto más intentamos arreglarlo, más crece. Ciertas maneras de pensar, sentir y actuar se convierten en la leña que echamos diligentemente en el fuego que nos consume. Y como el fuego aumenta, echamos más leña intentando apagarlo.