¿Soy tu psicólogo?Cómo trabajaremos juntos

En esta sección intentaré que te hagas una idea de cómo trabajaremos: frecuencia, duración y número de sesiones. También lo que es probable que hagamos cuando nos veamos por primera vez teniendo en cuenta que será diferente si se trata de una psicoterapia individual o una terapia de niños y adolescentes.

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Terapia de adultos
(Individual)


Sobre las sesiones

La frecuencia de las sesiones va a depender de la etapa en la que nos encontremos y, por supuesto, de tu disponibilidad. Puede que nos veamos cada semana, o cada dos semanas, o una vez al mes.

La duración de cada sesión será de alrededor de 75 minutos.

En cuanto al número de sesiones que necesitaremos para alcanzar los objetivos que hayamos acordado, espero que comprendas que es imposible preverlo de antemano; aunque te aseguro que serán las menos posibles.

La primera entrevista


Además de empezar a conocernos y a crear un vínculo entre nosotros, durante la primera entrevista probablemente te haga las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es el motivo de tu demanda de ayuda?, ¿cuál es el problema más importante o urgente?
  • ¿Cómo es tu familia?
  • ¿Cuáles son las soluciones que has intentado hasta ahora?
  • ¿En qué momentos el problema no te afecta o es más suave?
  • ¿Cuáles son tus objetivos en la vida?
  • ¿Qué metas nos proponemos alcanzar juntos?
  • ¿Cuáles son tus recursos y fortalezas?
  • ¿Qué haces para divertirte? ¿Cuáles son tus aficiones o intereses?

Si decidimos seguir trabajando juntos


En las siguientes sesiones repasaremos los avances que hayas logrado desde la última vez que nos vimos y abordaremos los siguientes pasos hacia los objetivos que te hayas marcado.

Esos objetivos es probable que vayan cambiando según lo vayas haciendo tú, así que revisaremos los objetivos frecuentemente.

Finalizaremos cada sesión recapitulando lo trabajado en ese día y viendo la manera de que practiques hasta la próxima entrevista los recursos que hayas descubierto y las estrategias que hayamos diseñado.

También es probable que revisemos la historia que te cuentas sobre tu propia vida. Tal vez podamos “reescribir” algunos de los capítulos que te estén dando problemas en el presente o que te dificulten avanzar. Y sobre todo, trataremos de “escribir” un argumento futuro que sea de tu agrado.

Constantemente consultaré contigo las decisiones terapéuticas.

Y además nos basaremos en tu forma de entender las cosas y en tus propios recursos. Mi tarea no consistirá en producir cambios en ti. Más bien intentaré colaborar para que creemos un ambiente en el que los cambios que tú emprendas resulten más probables.

Terminada la tarea

Me comunicaré contigo cada cierto tiempo (si no tienes inconveniente) para comprobar cómo te va la vida. Esta fase de seguimiento se extinguirá unos meses después de haber tenido la última entrevista.

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Terapia de niños y adolescentes


Sobre las sesiones

La frecuencia de las sesiones va a depender de la etapa en la que nos encontremos y, por supuesto, de vuestra disponibilidad. Puede que nos veamos cada semana, o cada dos semanas, o una vez al mes.

La duración de cada sesión será de alrededor de 75 minutos cuando me entreviste con vosotros, los padres. Cuando me reúna con un niño o adolescente la sesión será algo más corta.

En cuanto al número de sesiones que necesitaremos para alcanzar los objetivos que hayamos acordado, espero que comprendáis que es imposible preverlo de antemano; aunque os aseguro que serán las menos posibles.

La primera entrevista


Si en el problema por el que solicitáis mi ayuda está implicado un adolescente entonces la primera sesión la tendré con él a solas y seguiré un esquema parecido al que utilizo con un adulto.

Si, en cambio, se trata de un niño me reuniré primero con los padres a solas.

Es importante aclarar que no siempre es necesario trabajar con el niño o el adolescente directamente (cuando se trata de un adolescente puede resultar una tarea imposible hacerle venir a la consulta), sino que en muchas ocasiones la intervención del psicólogo se dirige a orientar a los padres y con eso es suficiente. Si aprendéis como padres a ver la situación con otros ojos o bien a enfrentaros a las dificultades de otra manera puede que sea suficiente para que los problemas mejoren.

En esta primera sesión os daré un cuestionario para repasar las capacidades y dificultades de vuestro hijo, o se lo daré a rellenar al adolescente, y a vosotros cuando os vea en la siguiente sesión.

A partir de ahora lo que explico es cómo es probable que se desarrolle una sesión con vosotros los padres.

Os preguntaré sobre el problema que os ha traído hasta mí.

Os preguntaré muchas cosas sobre vuestro hijo:

  • Cómo es su desarrollo emocional y temperamento.
  • Cómo son las relaciones con sus compañeros.
  • Relaciones familiares: con padres, hermanos y otros miembros; cumplimiento de normas y obligaciones, etc.
  • Aspectos físicos: alimentación, control de esfínteres, patrón de sueño, desarrollo sexual, etc.
  • Cómo le va en la escuela.

También os preguntaré por vuestra familia:

  • Miembros.
  • Opiniones de los miembros de la familia sobre el niño.
  • Puntos fuertes y débiles de vosotros los padres como individuos, como pareja y como padres.
  • Causas de estrés familiar.
  • Cómo gestionáis la disciplina.
  • Capacidades como familia.
  • Formas de calmaros familiarmente.
  • Apoyos con los que contáis tanto dentro de la familia como fuera.

Intentaremos definir con la mayor precisión posible cuáles son vuestros objetivos al consultarme.

Al final de la sesión os entregaré unos cuestionarios para repasar los síntomas que os pueden estar afectando como individuos.

También os entregaré, si es pertinente, una versión del cuestionario que cumplimentasteis al principio para que se lo deis al tutor de vuestro hijo en el colegio.

La segunda entrevista


Si el protagonista es un niño, en la segunda sesión nos reuniremos todos a la vez. Si es un adolescente, esa reunión conjunta tendrá lugar durante la tercera sesión.

Dedicaré un rato a hablar con el niño a solas si veo que está dispuesto. Durante esa charla intentaré averiguar cuáles son sus intereses y habilidades; de qué logros se siente más satisfecho; formas de divertirse y de relajarse; cómo consigue calmarse cuando se enfada; etc.

Lo primero que haré será comprobar si el niño entiende el porqué está ante mí, si sabe cuál es el problema.

Mientras estemos todos juntos os preguntaré a vosotros los padres principalmente sobre las siguientes cuestiones:

  • Habilidades de vuestro hijo.
  • ¿Qué os enorgullece de él?
  • ¿Cómo os gustaría que fuese vuestra relación cuando el problema se haya resuelto?

Al niño le propondré que creemos una especie de personaje con su problema, un personaje al que empezar a conocer y le preguntaré cosas como las siguientes:

  • ¿Qué te impide hacer?
  • ¿Qué sentimientos y pensamientos te provoca?
  • ¿Te hace sentir más pequeño de los que eres?
  • ¿Cómo influye en la relación con tus padres?

Volveremos a hablar de objetivos para saber qué tipo de hermano, hijo, sobrino, etc. quiere ser el niño; qué tipo de amigo quieres ser; o de alumno; o cómo le gustaría divertirse cuando el problema haya cesado, etc.

La tercera entrevista


En la siguiente cita, sin la presencia del niño o adolescente, revisaremos todos los cuestionarios que os he entregado tanto los que eran para vosotros, como los que eran para el maestro tutor y los que cumplimentó el niño o el adolescente; y decidiremos si es necesario emprender una psicoterapia.

Si nos ponemos de acuerdo en seguir adelante volveremos a hablar de objetivos para concretar lo más posible las metas que nos proponemos alcanzar.