Atención plena

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Estados mentales indeseables

A todos nos pasa el que con mucha frecuencia no prestamos atención a lo que estamos haciendo: no saboreamos lo que comemos porque estamos pensando en otra cosa; o leemos una página de un libro sin enterarnos de nada porque algo nos preocupa. Supongo que te resultará fácil añadir ejemplos.

Cuando estamos distraídos es como si el cuerpo fuese por un lado y la mente por otro. Además, en ese estado la mente es pasiva y se ve atrapada por pensamientos, recuerdos, planes o sentimientos.

Cuando esos recuerdos o emociones son negativos, puede que cuando empecemos a ser conscientes de ellos se hayan hecho lo bastante fuertes para enfrentarlos con facilidad y nos lleven a estados mentales indeseables.

Ejercicio para aumentar la libertad: Atención Plena

Llegando a ser más conscientes de nuestros pensamientos, sentimientos y sensaciones corporales, nos concedemos la posibilidad de una mayor libertad y elección; no nos veremos obligados a entrar en la viejas rutinas mentales que nos han podido causar problemas en el pasado.

Te voy a proponer un ejercicio que te ayude a incrementar la consciencia de un modo tal que puedas responder a las situaciones con libertad en vez de reaccionar automáticamente.

  1. Conviene que estés sentado, en el suelo o en una silla. Si utilizas una silla procura no apoyar la espalda en el respaldo. Si te sientas en el suelo intenta que las rodillas toquen el suelo (para eso tendrás que ayudarte  con cojines colocados bajo tus nalgas)
  2. Procura que tu espalda esté recta, en una actitud digna y cómoda. Si estás sentado en una silla, no cruces las piernas. Cierra suavemente los ojos.
  3. Dedica uno o dos minutos a explorar las sensaciones que produce el contacto con la superficie sobre la que estás sentado.
  4. Después dirige la atención hacia el abdomen. Observa cómo se mueve arriba y abajo según respiras.
  5. Nota el ligero ensanchamiento que tiene lugar en la pared abdominal cuando inspiras y como se desinfla suavemente con la salida del aire. Percibe también las ligeras pausas respiratorias que ocurren al final de la salida del aire y justo antes de empezar espirar.
  6. No es necesario que controles tu respiración. Permite que siga su proceso por sí misma. Sólo obsérvala.
  7. Más tarde o más temprano, te distraerás y dejarás de prestar atención al abdomen para centrarte en planes, ensoñaciones, pensamientos, etc. Es lo normal. Es la manera habitual de funcionar la mente. Suavemente dirige de nuevo tu atención hacia el abdomen.
  8. No importa las veces que te distraigas (que serán muchas): felicítate cada vez que vuelvas a ser consciente de que te habías distraído. No te impacientes con las distracciones ya que ellas te dan la oportunidad de practicar la vuelta a la atención.
  9. Continúa con la práctica durante diez o quince minutos.

Ahora sólo te queda practicar diligentemente . No tardarás en notar el cómo se fortalece tu atención.

Te deseo una buena práctica.

Puedes leer más sobre Atención Plena o Mindfulness en esta sección del blog:

Mindfulness

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