Mi hijo no me hace caso

mi hijo no me hace caso

Algunos consejos

Si notas que tu hijo no te hace caso cuando le haces una petición o le das una orden, prueba a seguir los siguientes consejos:

  • Háblale tranquilamente, sin gritar.
  • Procura mirarle a los ojos cuando le hablas, por supuesto, conviene que estés en la misma habitación que él. Eso de gritarle desde un extremo de la casa, que no se olvide de coger el desayuno antes de ir al colegio, no funciona muy bien (además de molestar a los vecinos y jugarte la salud de tu garganta).
  • Procura establecer un ligero contacto físico con él, como ponerle una mano sobre el hombro, o en caso de necesidad, sujetándole la cara para asegurarnos de que te está mirando y se entera de lo que le dices.
  • Haz peticiones cortas, concretas y fáciles de entender.
  • No las hagas en forma de preguntas o sugerencias, ya que puedes dar pie a que el niño no las cumpla. Si le dices “¿Te importaría hacer la cama?” el niño te puede responder que sí, que le importaría, y no hacerla.
  • No le des muchas instrucciones a la vez, eso lía a cualquiera. De una en una y con suficiente tiempo como para que las cumpla.
  • Si las órdenes que le das al niño entran en contradicción con otras que le has dado anteriormente o con las que le ha dado otro adulto, la has fastidiado. Conviene, por tanto, apoyar siempre las órdenes dadas por tu pareja.
  • Suele funcionar muy bien decirle al niño “Si haces esto entonces ocurrirá aquello” Por ejemplo: Si entretienes a tu hermano pequeño mientras acabo de hacer la cena te leeré doscientas páginas de tu libro favorito (El Quijote) antes de dormirte.

Premios y castigos

Ahora voy a tratar el asunto de los premios y los castigos.

A todos nos pasa que, si después de hacer algo obtenemos una consecuencia positiva, tendemos a repetir esa actuación. Así que si queremos que nuestro hijo haga algo que por su propio pie no hace, no tenemos más que darle una recompensa después de hacerlo. Es lo que en psicología se llama reforzador.

Ahora la cuestión es qué tipo de premios son los más potentes.Veamos los que hay.

En primer lugar nos encontramos con los reforzadores materiales, es decir, las recompensas que tienen una realidad física: juguetes, comida, bebidas, etc.

Estos premios funcionan muy bien al principio, pero tienen el inconvenente de que el niño rápidamente se cansa de ellos, y más en el mundo en el que vivimos en el que los niños suelen tener de todo, y normalmente sin tener que hacer ningún tipo de esfuerzo para conseguirlo.

También están los reforzadores sociales: sonrisas, alabanzas, comentarios agradables, etc.

Estas recompensas son muy potentes y además los niños no se cansan de ellas.

Conviene que siempre que des un premio material a tu hijo vaya acompañado de un reforzados social como una sonrisa.

Y por último podemos administrar reforzadores de actividad.

Cuando el niño haya hecho lo que le pides le permitirás hacer inmediatamente después la actividad agradable que le gusta.

Para que las recompensas sean eficaces

Después de esta pequeña dosis de teoría, sigo con las consejos prácticos. En este caso la cuestión que intento aclarar es cómo conseguir que las recompensas resulten eficaces. (Sigo con el sistema de numerar los consejos en buena parte porque puede facilitar que, si luego queréis comentar algún detalle de este artículo, sea más fácil decir, por ejemplo, a mí el punto nº 2 de los reforzadores me parece una tontería).

  • Elige qué premios materiales, sociales o de actividad vas a utilizar con tu hijo para recompensar sus comportamientos adecuados. Por supuesto, conviene que los premios sean del gusto del menor.
  • Decidle a vuestro hijo qué conductas van a ser premiadas y cuáles van a ser esos premios.
  • El premio conviene que lo entregues justo después de que el niño haya cumplido su parte. Si le dices,” si ordenas tu cuarto, cuando vayas a la universidad te regalaré una moto” probablemente no surta mucho efecto. Además, nunca le des el premio sin que el haya hecho lo acordado.
  • Para no aburrir al niño, cambia frecuentemente las recompensas.
  • Conviene que todos los adultos que tienen un cierto trato con el niño se pongan de acuerdo para seguir los mismos criterios a la hora de reforzar al niño (cosa, a veces, realmente difícil). Si tú como padre le dices al niño que no podrá comerse una galleta que le gusta mucho hasta que haya conseguido comer en menos de media hora, y el niño consigue esas galletas sin ningún esfuerzo cuando va a casa de los abuelos, pues te resultará muy difícil salirte con la tuya.
  • Al principio, cuando el niño está aprendiendo la nueva conducta, conviene que le premies siempre que haga lo acordado. Poco a poco, según se convierte en un hábito para el niño, conviene que retiréis paulatinamente el reforzador, es decir, le darás el premio intermitentemente.
  • Por hoy creo que ha sido suficiente. Tengo la impresión de haber dado demasiadas instrucciones. Eso sí, como sabes leer, puedes “beberlas” a sorbitos.

 Y antes de despedirme quiero recordarte que leerle a tu hijo en voz alta una historia que os guste tanto a él como a ti es una excelente recompensa. Si te parece una buena idea (seguramente ya la utilizas hace mucho tiempo) te propongo un libro escrito por mí pensando en los lectores más jóvenes:

África: Astronautas, chimpancés y la niña que nació en el espacio

Un abrazo.

Comentarios 24

  1. A mis niñas lo he puesto en práctica tus consejos pero igual pasan de mi no me hacen caso como por ejemplo la amando a recoger por que llego la hora de la comida y pues no recogen y tampoco comen les da igual por más que luego las ignore o me muestre indiferente sólo hacen caso a su padre pero por que el les muestra las sandalias sino no le hace caso tampoco nose como hacer ya nunca les parece bien lo que cocino siempre hay un pero.

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      ¿Que pasaría si se te “olvida” cocinar o poner la mesa? Que llegue la hora y que tus hijas noten que te has despistado y te encuentran viendo la televisión o haciendo cualquier otra cosa. Una y otra vez.

  2. Ya probe con todo y nada sirve corre sin control grita llora le he dado hasta unas nalgadas pero tampoco sirvio… ya no se que hacer!!!!! Tiene 6 años…

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      Gracias a ti, Clara. Ser hermana mayor puede ser una tarea complicada y agotadora.

  3. B.Días.
    Mi niña tiene 6 años. Siempre ha vivido en “su mundo”, suele estar más pendiente de lo que hacen los demás (tanto en casa como en clase) que de lo suyo.
    Actualmente, habrá cogido celillos con su hermano pequeño, que ahora tiene 10 meses.
    En casa tarda “horas” para hacer cualquier cosa, desde vestirse, desayunar, los deberes… y en clase me comenta el profesor, que es Imposible tratarla. Que hace caso omiso de los deberes y sus obligaciones, y está sólo pendiente y dando órdenes a sus compañeros, conque siempre está castigada.
    En fin… intentaré llevar a cabo los mensajes del Sr. Gcía Prieto y ya os contaré.
    Un saludo

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      ¿Qué tal te ha ido con los consejos de este artículo? Sería interesante conocer tu experiencia.

      1. Mi nila de 6 años no me hace caso le digo q no se salga sin permiso y aun asi lo hace ya le di una nalgada y nada sige sin hacerme caso y no le quiero estar pegando que puedo hacer

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  4. Hola tengo un niño de 4años y tenemos que repetirle mucho las cosas y no le gustan las normas mi marido y yo perdemos la paciensia con el no sabemos como hablar con del no podemos comer juntos sin discutir ni compartir con el el sin tener discusiones y gritos y con la llegada de la Bb hace cosas peores como orina se en sima hablar como Bb estamos desesperados no se que hacer con el

  5. me parecio de mucha ayuda haber leído el anterior tema, ya que tengo una hija de 12 años, soy madre soltera, tengo 53 años. estoy muy feliz con mi hija.aunque a veces es desobediente, pero creo que es por lo que soy un poco acelerada y le ordeno varias cosas a la vez, intentare hacer caso a lo que leí, entender que ella tiene 12 años como lo mencione anteriormente, de todas formas es muy juiciosa, tiene cosas obvio de la edad de ella, me esforzare por mandarle de una manera mas amable. gracias

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      Gracias a ti, Nelly. Hablas con mucho cariño de tu hija: da gusto leerte. La amabilidad es siempre una magnífica aliada.

  6. he seguido estos y otros consejos…. y nada… no logro que haga caso, con las recompensas simplemente no le interesan, el hablarle de las consecuencias, tampoco, y no solo es conmigo, sino también con la profesora que ya no sabe que hacer. algún otro consejo….

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      Claudia, procura hacer algo diferente de lo que hayas intentado hasta ahora. Frecuentemente nos atascamos repitiendo soluciones que no funcionan.

  7. Mi niño de cinco años no me pide permiso para salir, es decir se va el.abuelo o la abuela y no.me consulta si puede ir o no, en lugar de eso sale corriendo.

  8. hola tengo una ni;a de 12 no hace caso de hacer oficio no tiene horario para nadaque hago puede aconsejarme gracias

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      Hola, Alba. Sin conocer a tu hija y a tu familia es difícil que pueda serte útil con mis comentarios.
      Intenta escuchar profundamente a tu hija para poder ver el mundo como ella lo ve. Ten mucha paciencia: ser madre es una tarea que resulta agotadora en muchas ocasiones. Tampoco es fácil para los jóvenes asimilar los cambios que se viven en la adolescencia.

  9. hola buenas noches tengo un niño de 4 años que solo se porta bien con las demás personas y conmigo se porta mal apenas llego. quisiera saber porque, el es así conmigo y con los demás no. yo siento que el en realidad me ve como su hermana y ya no se que hacer porque no funciona nada de lo que yo hago, lo castigo, y no me presta atencion me pega y me hace daño que puedo hacer para que el me escuche y me haga caso.
    gracias

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      Hola, Marycelis. Los niños son muy sugestionables. Intenta cultivar en tu interior la calma para poder “contagiar” a tu hijo. Que él te vea como un puerto seguro, un lugar donde refugiarse. Eso sí, cultivar la calma lleva tiempo y constancia, pero te aseguro que merece la pena. Y así, de paso, estarás probando nuevas maneras de relacionarte con tu hijo.

  10. Hola buenas tardes, yo ya n se uqe hacer mis hijos pasan por alto mis indicaciones, teng uno de 10, uno de 8 y una niña de cuatro, en relidad ya no tengo ni la mas minima autoridad, se les a castigado quitandoles cualquier premio pero no ha funcionado de igual forma trato de escuchar mas de lo normal y tampoco ya no se que hacer¡¡

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      Hola, Dafne. Intenta que colaboren contigo, que te echen una mano. Ya sé que diciéndoselo directamente no te harán ni caso. Así que te propongo un truco. No te muestres ante ellos demasiado eficaz. Comete errores, ten despistes involuntarios, como si el agotamiento te estuviese atontando. Sin recriminaciones. Simplemente olvida hacer algunas cosas cotidianas, como preparar la comida; o siéntate en el sofá y quédate absorta mirando al vacío. Tendrás que recurrir a tus dotes de actriz para activar en ellos las ganas de ayudarte al verte tan “tocada”.

  11. Hola! Tengo mellizos que están apunto de cumplir los tres años. Con la niña no hay problema hace bastante caso y como quiere ser mayor es bastante autosuficiente. Con el niño es todo lo contrario! No hay manera no se que hacer tengo la sensación de que me paso chillando o castigandolo reculo y le digo las cosas más tranquila y pasa absolutamente también de mi! Y luego mi Marido dice claro que le consiento… Hoy hemos tenido una reunión en la guarde y la profesora (que dice haber estado desbordadisima ) nos ha dado a entender que claro…si en casa no les enseñamos!!??? Yo ya no se que hacer es la gota que ha colmado el vaso!

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      Hola, Pili. Tener mellizos de tres años parece un reto muy exigente: no me extraña que tu vaso desborde de vez en cuando. Espero que puedas descansar en algunos momentos de la dura tarea de ser madre para que así conectes más fácilmente con tu intuición que será la que te diga qué hacer minuto a minuto.
      Tratar de entender el comportamiento de tu hijo requeriría varias horas de conversación que permitirían conocer las múltiples relaciones que se dan en tu familia. ¿Te has planteado solicitar la ayuda de un profesional de la psicología?

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