Autonomía psicológica

autonomía psicológica

Integrar

Alcanzar la autonomía psicológica implica integrar unos cuantos aspectos como el tener claro cuáles son nuestras necesidades y deseos; la voluntad de alcanzarlos; la aceptación crítica de las normas y leyes impuestas por la sociedad; y, por último, el reconocimiento de los deseos, necesidades y voluntad ajena.

Como hacer malabares con cuatro pelotas. Como conducir un trineo con cuatro perros tratando de que no tire cada uno por su lado.

Y esta integración a la que he llamado autonomía psicológica no aparece según crecemos, como lo hacen las muelas, o el aprender a caminar.

Se trata de una función psicológica, más que neurológica.

Una función mediadora entre diferentes tendencias que se contraponen entre sí.

Conseguir hacer vivir esas tendencias en armonía, supone bienestar; si andan a la gresca, implica malestar.

Dos tendencias contrapuestas

Tendremos que integrar dos tendencias contrapuestas: los criterios que tienen que ver conmigo y los que tienen que ver con los demás, es decir, los criterios egocentrados y los alocentrados.

Nos conviene alcanzar una síntesis que nos permita estar en el mundo sin desaparecer en él; que nos permita aprender a respetar al mundo mientras nos responsabilizamos de nosotros mismos; que nos libre del miedo al mundo.

La autonomía psicológica: Una meta

Ser adulto no implica ser autónomo.

La autonomía no es algo que se alcance de una vez por todas, si es que se alcanza.

Es inestable. Es una meta hacia la que dirigimos nuestros pasos.

La autonomía es una estructura psicológica que se va construyendo con las crisis resueltas.

Cuando las tensiones no se resuelven, como por ejemplo, las que se producen entre nuestras necesidades y el deseo de complacer a alguien, aparece la incertidumbre, la angustia y el agotamiento fruto de una dialéctica no resuelta.

¿El objetivo?: mantener simultáneamente en el aire la pelota de las necesidades, la de los deseos, la del bien común y la de las relaciones con los demás.

¿Quieres ser un buen malabarista? ¿Quieres descubrir por qué algunas pelotas las mantienes fácilmente en el aire y otras parecen de plomo?

Te puede interesar leer el siguiente artículo que habla de la voluntad (aliada imprescindible de la autonomía psicológica):

La voluntad

 

 

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