Gracias a…

Esta técnica te ayudará a poner de manifiesto lo que hay de positivo en cada situación.
Pongamos por caso que te encuentras sin trabajo, o más solo de lo que deseas.

Busca un cuaderno y escribe en él rápidamente, sin reflexionar, dejando que aflore lo que sea sin pararte a juzgarlo, una frase que comience por: “Gracias a no tener trabajo….”. Termínala espontáneamente, y comienza de nuevo la frase, pero ahora surgirá un nuevo final. Sigue así hasta completar dos hojas. Pongo unos ejemplos:

  • Gracias a no tener trabajo, puedo leer cuanto quiero.
  • Gracias a no tener trabajo, puedo estar más tiempo con mis hijos.
  • Gracias a no tener trabajo, puedo cuidar mejor mi cuerpo.
  • Gracias a no tener trabajo, puedo ver más a mis amigos.

Continúa así sin preocuparte de que surjan repeticiones.

Después de dos páginas escritas es más que probable que hayas descubierto algunas cosas positivas de no tener trabajo, o de estar solo, o de lo que consideres que es ahora un problema para ti. Habrá aumentado tu estado de bienestar y, si quieres que se afiance, repite este ejercicio durante varios días.

Nuestra actitud ante los acontecimientos suele ser la verdadera fuente de dificultad, más que los acontecimientos en sí.

Este ejercicio te ayudará a cambiar de punto de vista: pasarás de ser una víctima a sentirte una persona que se sirve de las situaciones complicadas de su vida para impulsarse hacia delante, para crecer.

Es importante escribir rápidamente, sin pararse a pensar los finales de cada frase, para que lo que surja se salga lo más posible de los esquemas habituales (que, en múltiples ocasiones, no nos resultan muy útiles). Escribiendo rápido podremos esquivar la barrera de los esquemas negativos y rutinarios de nuestra mente.

Con técnicas como ésta caminarás hacia tu propia autonomía; serás tu propio guía; seguirás tu camino. Buen viaje.

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