Depresión posparto: Tratando de comprender

Ser madre no es fácil

Tener un hijo implica enfrentarse a muchos cambios.

Supone realizar ajustes en las relaciones de pareja, en la vida social y en los hábitos del día a día.

No es de extrañar que, frecuentemente, surjan dificultades para adaptarse a tantos cambios.

La depresión posparto o depresión perinatal puede ser una de las dificultades más graves de esta delicada etapa de la vida de una madre.

Este trastorno del estado de ánimo puede manifestarse hasta un año después del parto y suele reconocerse por síntomas como llanto, cansancio, tristeza, irritabilidad, insomnio, dolores de cabeza.

La sociedad no ayuda: mitos sobre la maternidad

En la actualidad se ha creado un ideal sobre la maternidad que choca frontalmente con la realidad de lo que significa ser madre.

Según esta idealización, la maternidad es sinónimo de felicidad. Y deja fuera, o minimiza, los grandes sacrificios que implica ser madre, la pérdida de autonomía, de libertad, entre otras cosas que seguidamente veremos.

También se espera de una madre actual que pueda conciliar trabajo y crianza; que además mantenga su cuerpo en perfecta forma; cuide de su casa y de su familia; y, todo lo anterior, sin necesidad de ayuda.

Otra presión más que conviene tener en cuenta es la que invita a las madres a dedicarse en exclusiva a la crianza. O la que hace creer que una mujer no es completa si no tiene hijos.

Además, detecto un exceso de reflexión sobre la maternidad. Un exceso de teorías sobre la mejor manera de criar a los hijos. Teorías que si se toman demasiado en serio acaban “mareando” u “obsesionando” a las madres, llevándolas, en algunos casos, a sentirse fatal si dejan un rato al niño con otro cuidador, o si el pequeño come algo que no está en el manual de turno.

Luego viene el estrés y la culpa por no poder cumplir con todas estas expectativas imposibles.

Estos ideales hacen muy difícil el ya de por sí difícil ajuste a la maternidad.

¿Qué contribuye a la depresión posparto?

Este fenómeno llamado depresión posparto es todavía poco conocido. Como decía más arriba, los problemas pueden manifestarse en los primeros días después del parto y su duración puede ser unas pocas horas hasta varios días e incluso meses.

Veamos algunas circunstancias que pueden contribuir a la depresión posparto, además de las ya apuntadas.

Disminución o pérdida de estímulos positivos

  • Por cambios relacionados con el cuerpo: la mujer puede verse menos guapa y atractiva, además de que puede sentir que su salud o bienestar corporal ha empeorado.
  • Por la relación con el bebé: durante los primeros meses tras el parto la mujer apenas se relaciona más que con su bebé y su pareja. El bebé puede que no sea tan atractivo como se esperaba o que su comportamiento sorprenda a la madre para mal (por ejemplo, porque llore mucho y sea difícil de calmar). También puede ocurrir que la nueva madre no sepa cómo establecer un vínculo más estrecho con su bebé y eso contribuya a que la crianza se convierta en algo desagradable.
  • Por la relación con la pareja: Pueden verse afectadas las relaciones sexuales ya que durante un tiempo el coito está contraindicado. La mujer puede tener que depender más de su pareja para suplir la merma de relaciones sociales que conlleva el inicio de la maternidad. También pueden surgir problemas en las relaciones con las respectivas familias de origen.
  • Por el contexto médico: la nueva madre casi está obligada a mantener múltiples relaciones con los profesionales de la salud, por ella misma o por su bebé, circunstancias que no suelen suele ser una fuente de alegrías.
  • Por aumento del trabajo en el hogar.

Bajo nivel de autorreforzamiento.

Por un lado, la mujer puede tener interiorizadas unas normas muy rigurosas sobre cómo tiene que comportarse como madre, esposa, profesional, etc.

Por otro lado, las nuevas tareas que tiene que desempeñar como madre requieren habilidades que no siempre ha adquirido. Habilidades relacionadas con el cuidado físico del bebé; con su conocimiento psicológico; con la planificación para organizar los múltiples aspectos de las nuevas circunstancias: hacer compatibles los cuidados del bebé, con el descanso, con la vida social, etc.

Teniendo en cuenta ambos factores, es fácil que la nueva madre se juzgue a sí misma de una manera negativa, lo que puede contribuir poderosamente a una depresión.

En un siguiente artículo propondré algunas medidas que pueden ayudar a prevenir la depresión posparto o que pueden facilitar el superarla cuando se haya manifestado.

Mientras tanto tal vez te ayude un poco leer este artículo: Depresión: Una salida

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