
El que más o el que menos todos tememos a la muerte. A veces el temor a morir da la cara y se manifiesta directamente; pero en otras muchas ocasiones nos visita disfrazado de ansiedad, depresión, problemas para dormir, etc.

El que más o el que menos todos tememos a la muerte. A veces el temor a morir da la cara y se manifiesta directamente; pero en otras muchas ocasiones nos visita disfrazado de ansiedad, depresión, problemas para dormir, etc.
No olvides que eres humano[/caption]
¿Te criticas duramente; te sientes un fracaso; te culpabilizas por todo lo que ha salido mal; te has propuesto alcanzar la perfección; nunca te parece que tus logros son suficientes?
Si te pasan estas cosas y te hacen sufrir (algo inevitable) tal vez las siguientes reflexiones te permitan aflojar un poco y tratarte con más cariño.

Sabemos mucho sobre cómo cuidar el cuerpo, pero apenas sabemos nada sobre cómo cuidar la mente. Parece que creemos que nuestro mundo emocional no necesita de nuestros cuidados: grave error.

¿No deseas a tu pareja? ¿No puedes evitar desear a otras personas que no son tu pareja? ¿No sabes cómo recuperar el erotismo? ¿Se puede mantener vivo el deseo después de algunos años compartiendo la vida con otra persona? ¿Se puede sentir amor y deseo en la misma relación?

Puede que te extrañe el título de artículo y te hayas preguntado: “¿Es posible que haya alguien que no quiera tener emociones positivas (ternura, alegría, serenidad, amor, etc.) y que se aparte de ellas como si fuesen un peligro? ¿No buscamos todos sentirnos bien?

Con demasiada frecuencia utilizamos nuestra imaginación para recrear escenarios que nos producen emociones no muy beneficiosas. Es una tendencia evolutiva. Por eso mismo conviene cultivar, con el poder de nuestra imaginación, emociones reconfortantes: para compensar.

Si te dices a ti mismo frecuentemente “me preocupo demasiado”; o quieres saber si sirve para algo eso de preocuparse; o te interesa aprender algún método para relacionarte adecuadamente con tus preocupaciones, puede que este artículo te resulte interesante.

Las diferentes caras que pueden adoptar emociones como la vergüenza, la culpa y otras malas hierbas, y sus posibles funciones. ¿Existe una alternativa? ¿Será la auto compasión?

Te propongo algunas reflexiones que pueden contribuir a disminuir el sufrimiento de nuestras vidas. Reflexiones sobre cómo nos relacionamos con los demás, con nosotros mismos y con nuestro día a día.

Los pensamientos suelen tener la mala costumbre de ir a su marcha; de entrar y salir de nuestra conciencia de manera incontrolada; como si se tratase de huéspedes que no respetan las más elementales reglas de urbanidad.
Además puede que nos cojan del brazo y nos arrastren a excursiones muy poco recomendables.
Por eso creo que puede ser de gran utilidad tomar una cierta distancia de nuestros pensamientos, y tener en cuenta algunas recomendaciones para evitar que nos acaben arrastrando hacia estados de ánimo no deseados.
Esto y algunas cosas más son las que te ofrezco en este artículo.